PEUGEOT analiza cuidadosamente el impacto ambiental que tendrán los vehículos durante todo su ciclo de vida para así, contribuir con la disminución de huella de carbono e ir siempre más allá cumpliendo todas las normas medioambientales.
Actualmente, la marca utiliza tanto elementos reciclados como polímeros de materiales ecológicos que están compuestos por plásticos reciclados, fibras naturales, materiales biológicos y recursos renovables, manteniendo el máximo nivel de calidad y seguridad. De este modo, se reduce el consumo de plásticos de origen fósil y se diversifican los canales de reciclaje.
En los últimos meses, su ofensiva de electrificación se ha concretado en el lanzamiento de las versiones eléctricas de sus dos nuevos modelos para el segmento B, el PEUGEOT e-208 y el SUV PEUGEOT e-2008, y alternativas híbridas enchufables de altas prestaciones en la berlina PEUGEOT 508, el shooting brake PEUGEOT 508 SW y el PEUGEOT 3008 disponibles en el mercado Europeo.
La apuesta por la electrificación no ha descuidado la investigación para optimizar el rendimiento y las emisiones de CO2, óxidos de nitrógeno y partículas de los motores térmicos como la gasolina PureTech y los diésel BlueHDi, que cumplen la exigente normativa Euro 6d.
Además de reducir al máximo el nivel de emisiones de CO2 y NOx de sus motores, PEUGEOT y su Red de Concesionarios cuidan del medio ambiente en la gestión de piezas de recambio usadas después de las operaciones de mantenimiento y reparación, y la reducción de residuos en sus talleres. Además, al final de la vida útil, se encargan de gestionar la descontaminación y tratamiento previo del automóvil antes de la recuperación de sus distintos componentes.






