COMPARTIR

Los primeros meses del año arrojaban unos resultados en la industria automotriz – en lo que respecta a la comercialización de vehículos nuevos–, que auguraban prometedores resultados de crecimiento, los cuales impactarían positivamente en las áreas de posventa.

La aparición y acelerada propagación del Covid-19 en Asia y Europa, así como la declaratoria de pandemia por la OMS, encendieron las alarmas y dio surgimiento a escenarios de especulación frente al impacto de su llegada al país; los cuales se materializaron con la confirmación del primer caso, evento que dio inicio al confinamiento obligatorio decretado por el gobierno y que derivó en los efectos económicos adversos y generalizados en el país.

La reapertura controlada de los diversos sectores productivos del país, se convirtieron en una luz que permite ver el futuro cercano enmarcado en una “Nueva normalidad”, que supone el cumplimiento rigurosos de protocolos de bioseguridad, cuyo objetivo es evitar una propagación del virus y por consiguiente una crisis hospitalaria debido al esperado desbordamiento en la demanda de unidades de cuidado intensivo, hecho que de materializarse, implicaría el inicio de una nueva fase de confinamiento, la cual, sería la estocada final a cualquier expectativa de recuperación económica.

Desde perspectiva de la posventa en el sector automotriz, los impactos van más allá de los costos de implementación de protocolos de bioseguridad. La generalizada incertidumbre económica de la sociedad aun para quienes no han visto afectados sus ingresos; implican un cambio en los hábitos de consumo, la redefinición de prioridades en el gasto o su reducción y la búsqueda de productos o servicios sustitutos; hechos que impactan negativamente la demanda de productos y servicios y la incuestionable desaceleración económica.

Con una visión más optimista, también es pertinente identificar las oportunidades que estos riesgos nos presentan y que podemos aprovechar direccionando los esfuerzos hacia el cliente, innovando en los modelos de atención mediante la virtualización de los procesos, identificando nuevas necesidades a partir de una comunicación fluida y asertiva, y optimizando los procesos y el uso mesurado de los recursos; tareas estratégicas que demandan toda la atención de las directivas del taller con el fin establecer nuevas métricas y redireccionar el negocio.

Previamente sustentado el objetivo primario de la implementación de protocolos de bioseguridad en el taller, los directivos tienen la obligación de acatar las diferentes normativas nacionales, regionales y locales, que darán vía libre a la autorización de retomar actividades y sobre las cuales presentamos en detalle las recomendaciones específicas a considerar. Descarga de la guía de autorregulación.

Su implementación implica una inversión y gastos operativos adicionales, que no estaban considerados en la estructura de costos del negocio, golpeando de alguna manera el margen operativo y neto, aunado ello, está la reducción de ingresos a causa de las restricciones operativas y de horarios de atención que demandan los protocolos de bioseguridad, para lo cual es pertinente identificar los costos asociados a su implementación y definir las acciones que mitiguen su impacto.

Entendiendo esta problemática y con el fin de contribuir en la construcción conjunta de soluciones, Cesvi Colombia se dio a la tarea de identificar el costo medio de desinfección de un vehículo, al representar este, una fuente de propagación importante y sobre la cual se presta el servicio en la posventa, tomando como valor medio de reparaciones en un centro de colisión de 80 a 90 vehículos, promedio estimado a partir del análisis de información recabada en las actividades del plan de clasificación de talleres en una muestra de 230 talleres visitados en 2019.

• En primera instancia se identificaron las actividades del proceso bajo un estándar mínimo que garantiza la desinfección del vehículo.

Se definen las zonas a intervenir; los insumos y materiales requeridos, así como los EPP que debe utilizar el técnico asignado a la labor.

• Se establecieron los costos medios a partir de cotizaciones con diferentes proveedores reconocidos del mercado, llevando el valor a costos unitarios.

• Para los EPP se definió una frecuencia de sustitución adecuada, garantizando ante todo la protección del trabajador y respetando las especificaciones técnicas de producto en cuanto a uso y preservación.

• Se realizaron fichajes de tiempos de proceso y consumos en diferentes segmentos de vehículos.

En el análisis de costos de implementación de protocolos de bioseguridad para el taller, se consideran las actividades relacionadas con:

• Ingreso de personal: actividades de desinfección primaria de los funcionarios del taller y la identificación de sintomatología asociada a contagio del virus.

• Recepción y atención de clientes, visitantes y proveedores: desinfección primaria, identificación de sintomatología asociada y EPP de los funcionarios que realizan la atención.

• Desinfección de áreas generales: procesos de desinfección complementarios a las actividades de limpieza periódica y los EPP de los funcionarios se servicios generales que realizan la actividad.

• Desinfección de áreas operativas: procesos de desinfección complementarios a las áreas generales del taller y al equipamiento propio de los procesos de reparación y los EPP del personal de servicios generales y técnicos que realizan las actividades.

• EPP del personal administrativo y operativo: EPP del personal y las estaciones de desinfección a ubicar en las diferentes áreas.

La implementación de EPP del personal operativo y administrativo del taller debe obedecer a la actualización de la matriz de riesgos, la cual debe considerar el riesgo biológico priorizado a partir del nivel de exposición, actividad que debe ser apoyada por la ARL. Si bien es cierto que el virus es el mismo, el riesgo cambia a partir del nivel de exposición, considerando: las condiciones de la infraestructura, el relacionamiento con clientes, el contacto directo con objetos contaminados o de difícil desinfección, etc.

Este y otros aspectos relevantes de la implementación de protocolos puede consultarlos en la guía de autorregulación, la cual fue desarrollada con el apoyo de las compañías accionistas de Cesvi Colombia y complementada en trabajo conjunto con ANDEMOS.

NO HAY COMENTARIOS

RESPONDER