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En la medida en que este tipo de automotores viene ganando participación en el mercado se hace necesario que los centros de servicio se adapten a los requerimientos que supone esta tecnología.

Según las cifras del primer semestre de 2019 de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (Andemos), en Colombia se han vendido 320 vehículos eléctricos, lo que representa un aumento del 154% respecto al mismo periodo del año pasado. Es decir, en seis meses se vendió más que en todo el año 2018. Por lo tanto, adaptar un taller para poder reparar este tipo de vehículos es una inversión que sin duda dará frutos a mediano y largo plazo.

Una de las principales tareas del taller tradicional será adecuar todas las condiciones asociadas al manejo eléctrico que permitan realizar reparaciones de calidad en los vehículos eléctricos e híbridos. Algunos de los puntos por tener en cuenta son la infraestructura, la capacitación del personal, la implementación de los códigos de seguridad industrial asociados al manejo de electricidad y la dotación de los respectivos implementos de seguridad.

Infraestructura

En principio, y a menos que la marca de vehículos así lo exija, no se hace necesario contar con instalaciones diferentes a las que habitualmente se acostumbra a ver dentro del taller. Por el momento es suficiente con disponer de un área específica o un puesto de trabajo con equipos y herramientas definidas, debidamente delimitada dadas las intervenciones del sistema de alta tensión. El proceso de carrocería no debería tener modificaciones y se podrá realizar tal cual se lleva a cabo en la actualidad en los vehículos de combustión.

A la hora de repintar los vehículos eléctricos e híbridos nace un nuevo desafío. El proceso de secado se ve afectado por las altas temperaturas que pueden alcanzar los equipos y sistemas, por lo que siempre se deben respetar los límites de temperatura definidos por el fabricante del vehículo y, por supuesto, deben observarse durante todo el proceso .

Es necesario que el área dispuesta para las operaciones, o el puesto de trabajo, se encuentre equipada con las herramientas de electromecánica específicas para intervenir vehículos que incorporen sistemas de alta tensión, ya que las herramientas tradicionales quedan obsoletas al no estar diseñadas para prestar protecciones por encima de los 500 voltios. Esta cantidad de energía es usual en operaciones donde se intervienen cargadores, inversores, convertidores, instalaciones eléctricas, etc.

No debe faltar una mesa hidráulica para el desmontaje de las baterías de alta tensión y así realizar el proceso de forma rápida y segura. Sea en caso de tener que reemplazarlas, como al momento de desarmarlas para sustituir algún componente del sistema, esta mesa hidráulica debe tener una capacidad de soportar como mínimo 500 kilogramos de peso o según lo que especifique el fabricante para la línea de vehículo.

De otra parte, las herramientas del profesional de carrocería y del pintor siguen siendo las mismas que se utilizan hasta el momento para los diferentes tipos de sustratos.

Por último, si el volumen de unidades por reparar lo demanda, se debe contemplar una terminal de carga para el suministro de energía de los vehículos que serán intervenidos durante el proceso de reparación.

Tanto los profesionales de electromecánica, carroceros y pintores deben consultar las recomendaciones que dicte el fabricante para los procesos de intervención y reparación. Esto implica que la seguridad es lo primero y no se deben omitir o escatimar tiempos en los procedimientos básicos, asegurándose de que no haya voltaje y de esta manera poder garantizar que solo se inicia la reparación después de haber pasado por todos los filtros de seguridad.

Capacitación del personal

Es necesario prestar especial atención a la correcta manipulación en todos los aspectos de seguridad en vehículos eléctricos e híbridos.

El personal que trabaja en el taller, y en especial los que realizan intervenciones en el sistema de alta tensión del vehículo deben recibir una formación técnica que les permita tener la idoneidad para trabajar con las tecnologías que incorporen estos sistemas.

Solamente así se garantiza el dominio de la tecnología de vehículos que equipen baterías de alta tensión, reconocer y dominar lo relacionado con la seguridad y los riesgos con baterías y componentes de alta tensión, así como la comprobación de alta tensión antes de iniciar cualquier intervención del vehículo en reparación.

Seguridad

Elementos de seguridad.

Antes de comenzar con cualquier operación técnica, el operario debe tener presente que un cortocircuito puede provocar calor intenso que conlleva quemaduras internas o externas, contracciones musculares extremas o fibrilaciones en el corazón. Según la intensidad y el tiempo de exposición con la corriente eléctrica los daños pueden ser de mayor o menor severidad en el cuerpo.

Es crucial que los operarios estén capacitados para trabajar con alta tensión y cómo enfrentar una posible electrocución.

Los equipamientos de seguridad se pueden clasificar en dos grupos, individuales y colectivos.

Protección individual: guantes aislantes y botas de alta tensión dispuestos para trabajar con tensiones sobre los 500 voltios. Comprobador de ausencia de tensión, elemento indispensable para verificar la ausencia de tensión antes de intervenir el vehículo. Casco o máscara de protección facial, recomendable cuando existe el riesgo de cortocircuito que pueda generar chispazos eléctricos que afecten los ojos o el rosto.

Este podría ser el caso cuando un taller recibe el vehículo eléctrico e híbrido que ha sufrido un accidente y en consecuencia su red de alta tensión puede estar dañada, y cuando el taller recibe un vehículo que ha sufrido daños producto de una inundación.

Protección colectiva: aislante térmico para suelo y superficies de trabajo.Este material deberá soportar como mínimo tensiones de 500 voltios. Se puede usar cuando no se dispone de calzado aislante de alta tensión y también sirve par aislar los bancos de trabajo en el caso de usarlos como soportes para componentes que puedan acumular energía. 

La identificación e información que los fabricantes aportan sobre los componentes de elevada tensión son esenciales para evitar riesgos en la manipulación.
Tener los conocimientos adecuados para poder trabajar con estos vehículos es el factor más importante para sentirse cómodo con esta tecnología.

Un kit para delimitar la zona de trabajo, se encarga de establecer una zona exclusiva cuando se han desmontado elementos de la red de alta tensión. Esta delimitación advierte al personal y clientes del riesgo que supone un proceso de intervención sobre el vehículo, acompañada de carteles de advertencia, que no sobran para reforzar los avisos y demarcar el área de trabajo que presenta riesgos cuando existen elementos en intervención, como baterías, convertidores, cargadores, inversores, etc. Por último, contar con métodos de extinción de incendios para evitar se propague fuego que ha tenido origen eléctrico o en una batería del vehículo.

Fuentes adicionales de información y fotografías::

– https://www.sicurauto.it/ricambi-e-accessori/tecnica-e-manutenzione/auto-ibride-e-manutenzione-i-cambiamenti-ci-sono-gia/?refresh_ce-cp

– https://elpais.com/tecnologia/2019/04/10/actualidad/1554883866_107733.html

– https://revistacentrozaragoza.com/nuevos-retos-de-seguridad-en-vehiculos- eléctricos/

– https://www.revistaautocrash.com/Reparación- vehículos-eléctricos-oportunidad-llena-de-retos/

– http://www.blogmecanicos.com/2019/05/como-adaptar-un-taller-para-reparar_29.html

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