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El enmascarado es la operación a realizar antes de aplicar cualquier producto de pintado, con el fin de no afectar las piezas que no serán intervenidas pero que por acción y efecto del proceso pueden resultar salpicadas por restos de producto, lo que también es conocido como pulverizaciones o “fogueos” de pintura. De no ser correctamente realizado este proceso de protección en la carrocería, naturalmente se tendrá que invertir más tiempo del presupuestado en la corrección de las secuelas que se originen.

Siempre que se realiza una inspección o ejecución de controles de calidad en un proceso de reparación que involucre repintado, una de las primeras líneas de acción será detectar posibles restos (fogueados, pulverizado) de pintura sobre empaques, molduras, boceles, farolas, espejos, entre otras piezas, que hacen que la calidad del trabajo no sea la esperada. La buena noticia es que estos defectos en el proceso de pintado, pueden ser reducidos a su mínima expresión con la ejecución de un buen enmascarado.

Antiguamente, el enmascarado se realizaba usando papel periódico o de revistas, buscando ahorros en el costo del repintado; con el tiempo se pudo comprobar que el número de defectos en esta fase se incrementaba debido a que este tipo material, no absorbe la pulverización de pintura y contenía mucha suciedad, además que tomaba más tiempo la ejecución del mismo. En la actualidad, los procesos de enmascarado son sencillos y no requieren grandes conocimientos técnicos, aunque si demanda una alta rigurosidad, asegurando el aislamiento para eliminar al máximo el riesgo de filtraciones de producto.

Materiales para el enmascarado

Enmascarado con cinta de adhesiva en ambas superficies
Inspección de la operación de enmascarado

Existe una amplia variedad de productos disponibles para realizar el proceso, identificando como componentes principales los elementos para cubrir las superficies requeridas y el medio de fijación de estos a la carrocería, con el apoyo de elementos auxiliares para la protección de holguras y demás.

1. Papel de enmascarado: utilizados para la protección de piezas que no requieran pintura, tales como espejos, vidrios laterales etc. Vienen en distintas dimensiones, debe ser denso y resistente a solventes y diluyentes, impermeable y resistente a la rotura, flexible, uniforme y liso.

2. Film o plástico de enmascarar: es una gran alternativa frente al uso del papel, ya que también viene en distintas medidas, puede utilizarse en alistamiento y acabado y abarca casi todas las situaciones posibles.Su carga estática hace que atraiga las partículas en suspensión y que absorba el sobrerociado. Muchos son biodegradables, son flexibles, impermeables y resistentes a las altas temperaturas.

3. Fundas o mantas cubre llantas: como su nombre lo dice, evitan que estos se manchen con el sobrerociado o restos de pintura, además de evitar que por efecto de corrientes de aire se puedan “levantar” partículas de polvo y suciedad acumuladas en ellos.

4. Film plástico autofijador: suministrado generalmente en rollos, posee en uno de sus extremos cinta adhesiva que facilita su adhesión y colocación en superficies con formas complicadas.

5. Film plástico para secado con infrarrojos: la temperatura alcanzada por la lámina con el uso de lámparas de infrarrojos es elevada, lo que conlleva riesgos para algunas piezas de la carrocería, tales como molduras, boceles, espejos plásticos, entre otras. Como respuesta a esta necesidad y teniendo en cuenta la masificación de esta tecnología en los talleres reparadores, gracias a su contribución en la reducción de tiempos de secado, los fabricantes han diseñado un film especial que refleja los rayos infrarrojos, cumpliendo con una doble función. Es un plástico flexible, lo que le permite adaptarse con facilidad a cualquier superficie.

6. Cintas adhesivas: son utilizadas para la fijación del elemento protector (papel o film), deben ser resistentes a los solventes y no deben dejar marcas al retirarlas. El corte de este tipo de cintas se realiza de forma manual, rápida y sencilla. Las hay resistentes al agua y anchas, de modo que por sí solas son utilizadas como elemento de enmascarado de superficies pequeñas. También las hay para perfilar (más delgadas y de menor gramaje) y para molduras de vidrios; de igual manera, las hay con adhesivo en ambas superficies, separadas en la parte central por un refuerzo flexible que permite su manipulación en holguras de puertas, capó, compuertas, entre otros.

7. Burlete: es un cordón de espuma de distintos diámetros con un adhesivo fácil de despegar en uno de sus extremos. Se utiliza para enmascarar holguras entre dos piezas por ejemplo las puertas y el marco lateral. Los hay huecos facilitando el enmascarado en holguras muy angostas; su función principal es reducir el escalón de pintura, propio de estas zonas.

8. Cordón piramidal: utilizados en el enmascarado de empaques de vidrios calzados, son construidos con plásticos flexibles, facilitando su colocación incluso en zonas curvas. Vienen en diferentes medidas, cubriendo la totalidad de posibilidades.

Otros elementos auxiliares son los dispensadores, las cuchillas y la paleta o útil de inserción de espuma flexible en empaques de vidrios calzados; estos son necesarios para facilitar la tarea de enmascarado.

El proceso de enmascarado nunca debe sustituir el desmontaje de accesorios o componentes del vehículo que deben ser retirados. Dicho de otra forma, el enmascarado se debe realizar sobre piezas que no se pueden desmontar.

Enmascarado completo de un vehículo

Consideraciones

Junto con el lijado, el proceso de enmascarado supone un tiempo importante respecto al tiempo total de pintado de un vehículo, lo que hace imprescindible ejecutar con precisión y rigurosidad las actividades que lo comprenden. Como se mencionó anteriormente, existen diversos elementos que los fabricantes han puesto a disposición del operario de pintura para optimizar este proceso y garantizar la calidad del mismo, reduciendo al máximo los reprocesos por esta causa. Es preferible dedicar el tiempo necesario a un buen proceso de enmascarado y no a la eliminación de posteriores defectos por esta causa.

El proceso de enmascarado nunca debe sustituir el desmontaje de accesorios o componentes del vehículo que deben ser retirados. Dicho de otra forma, el enmascarado se debe realizar sobre piezas que no se pueden desmontar, las demás piezas deben ser desmontadas y trabajadas por aparte, garantizando un trabajo de calidad.

Por último, los costos de un proceso de enmascarado son relativamente bajos comparados con el costo de los tiempos e insumos utilizados en el resto del proceso de pintado; adicionalmente, las diferencias entre el enmascarado de un vehículo 4 y 5 puertas con respecto a uno de 3 puertas no reviste mayor diferencia. Así que, el valor de un correcto proceso de enmascarado, no radica en los costos que genera, sino en la calidad del trabajo final, luego de retirar los materiales utilizados en el proceso.

Fuentes adicionales de información:

– Cesvimap. (2013). Pintado de Automóviles.

– Cesvimap. (2010). Preparación de Superficies.

– Cesvimap. (2010). Embellecimiento de Superficies.

Centro Zaragoza (2013). Hemeroteca.

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