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Bien es conocido que con el tiempo el brillo de la pintura va desapareciendo, a cambio de una apariencia opaca o un aspecto mate, en especial en colores oscuros (negro, azul, rojo, entre otros).

Si bien los fabricantes de pintura garantizan el pintado de un vehículo entre 5 y 10 años, el brillo y la integridad de la pintura se ven afectados por factores que dañan la apariencia estética y pueden llegar a depreciarlo.

Pero, más allá del recomendado lavado semanal existe la forma de actuar frente a los factores que afectan la integridad de la pintura.

Daños y soluciones

Según la procedencia del daño, se podrían caracterizar cuatro grupos principales de agresiones:

1. Orgánicas o biológicas: son las derivadas de sustancias animales o vegetales. Las resinas producidas por los árboles o sus hojas se adhieren firmemente a la capa de pintura, siendo necesario en algunos casos el uso de disolventes para su remoción. En general, para este tipo de agresiones, basta con pulir las zonas afectadas (opacidades o decoloraciones), pero, si el daño es profundo, hay que lijar y repintar.

2. Mecánicas: por contacto con objetos de mayor dureza (piedras u otros vehículos), salvo que se hayan removido las capas internas de la pintura o deformado la superficie, es suficiente con pulir y brillar para recuperar el brillo y apariencia perdidos. De lo contrario, habrá que lijar y repintar.

3. De tipo industrial: por productos originados en procesos o industriales. Por ejemplo, el ácido de batería se neutraliza con la aplicación de abundante agua sobre la zona afectada, pero si la sustancia ya ha actuado, se deben lijar y restituir las capas de pintura afectadas. Igual sucede con el líquido de frenos, pero, si no es suficiente con la aplicación de agua, se debe calentar la zona a 60°C durante al menos media hora y luego pulir y brillar. Para polvo industrial, humo u hollín, con el lavado del vehículo debería ser suficiente. Sin embargo, pueden llegar a requerirse limpiadores específicos, pulido y abrillantado o, en casos extremos, lijado y repintado.

4. Climáticas: causadas por fenómenos medioambientales como radiación solar ultravioleta, humedad, salinidad y frío, basta con lavado frecuente y ceras de protección.

¿Polichado o encerado?

En el polichado se utilizan productos con componentes abrasivos que rebajan el espesor del barniz para eliminar rayones y microrrayones, y restaurar a la pintura su brillo original. Por su parte, el encerado es un proceso en el cual se aplican ceras de protección y sellamiento, y generalmente es el último paso en un proceso de polichado.

Por tanto, si la pintura aún conserva su estado original, no es necesario polichar, y puede ser suficiente con encerar o sellar. Pero si la pintura ya presenta un estado de deterioro importante en el brillo y hay rayones o microrrayones el polichado es una opción para restaurar el vehículo.

Sin embargo, para este procedimiento, es necesario tener en cuenta que debe hacerse como máximo un par de veces al año, por personal capacitado, con uso de pulidora y pomos (nunca a mano), aplicación en forma circular y a determinada velocidad de rotación según el producto, y en lo posible con productos en base hidrosoluble y libres de silicona.

Esta es una operación de sumo cuidado, que debe realizarse de acuerdo con el estado real de la pintura y en centros especializados, donde, de manera objetiva, le asesorarán adecuadamente sobre el procedimiento a seguir.

2 COMENTARIOS

  1. Hola,
    Soy Juan Carlos Ballen.
    Detailer Profesional
    CEO Garage Detailing, Bogota – Colombia

    Me gustaría participar de este tema ya que modestamente podría aportar a su artículo y posiblemente sugerir algunos típs a tener en cuenta para el mantenimiento del auto.

    Quedó atento a sus comentarios.
    Saludos

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