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El 2022 supone desde ya varios retos en diferentes frentes al sector, casi que es un llamado a pasar a la acción con la visión en la sostenibilidad y eficiencia del negocio.

Con las cifras del último mes del 2021, el mercado colombiano termina con un parque automotor que ronda los 17 millones de vehículos registrados en el RUNT (Registro Único Nacional de Tránsito), a pesar de las demoras presentadas en la entrega de vehículos nuevos, ocasionadas en parte por los confinamientos obligatorios que se dieron a inicios del 2021 y la coyuntura de orden público en el segundo trimestre del año; sumando a ello la escasez de semiconductores, el reparto del transporte internacional de carga y la crisis de contenedores; dando como resultado los problemas de logística en el comercio exterior que se sufren a nivel global.

Sin lugar a duda una serie de imprevistos como el bloqueo del canal de tráfico portuario de Suez ocurrido en marzo del 2021, generó grandes pérdidas económicas a la vez que retrasó la cadena de abastecimiento de un sinnúmero de materias primas y productos para la industria automotriz -y que para Colombia es aproximadamente del 90%- de las importaciones que ingresan por esta vía, son parte de los eventos atípicos y poco predecibles, que suman retos significativos a los que ya traía consigo los dos años de pandemia.

«Preocupa al sector asegurador y reparador, el efecto que pueda tener esta crisis en el suministro de repuestos de automóviles, bienes en su mayoría importados; en promedio de cada 100 siniestros en Colombia, 75 corresponden a reparaciones en los vehículos que necesitan estos insumos.» Carlos Valera, vicepresidente de Fasecolda (Cifras ramo de automóviles Fasecolda – octubre 2021).

La continuación de la pandemia durante el 2021 y tras superar varios obstáculos mostraba un balance positivo y parecía estar en gran parte resuelta, pero a mediados de diciembre surge una nueva mutación del virus denominada Ómicron que se extiende por todo el mundo provocando de nuevo la incertidumbre ocasionando nuevas restricciones que afectaron la economía.

Por todo lo anterior este 2022 supone varios retos en diferentes frentes al sector reparador, casi que es un llamado a la acción, con la visión en la sostenibilidad y eficiencia del negocio. Se debe mantener presente el factor humano como un elemento prioritario para el éxito y la recuperación. Debemos preguntarnos ¿Qué tan preparados estamos? en aspectos como infraestructura, recursos físicos y humanos; conocimientos, capacidades, habilidades, etc. Es por esto que la sinergia entre los diferentes actores del sector reparador es crucial para la total recuperación.

¿Qué hacer ante los nuevos retos de corto, mediano y largo plazo?

Tener una fórmula ganadora para el Centro Especializado de Colisión resulta desafiante; pues depende de variables como los modelos y canales de consumo, cultura de la movilidad, frecuencia y magnitud de la siniestralidad y otras tantas, que son un común denominador para el negocio. Es importante mantener especial foco en los siguientes puntos claves para hacerle frente a los retos.

Inspección inicial y valoración de los daños, punto de partida para la reparación. La inspección y verificación de daños sigue jugando un papel importante en la reparación y aún más en tiempos como estos donde existen dificultades de abastecimiento y suministro de piezas.

La valoración de daños es la base para conocer las piezas a sustituir y las piezas a reparar, para esto se hace necesario realizar los desmontes y desarmes necesarios como paso inicial, validando de esta manera la severidad de los daños para determinar con la mayor exactitud posible el nivel de afectación y operaciones a realizar.

Los conocimientos y experiencia del evaluador son imprescindibles para motivar e incentivar responsablemente la conformación de piezas de carrocería susceptibles de reparación, antes de emitir su juicio final de sustitución de las mismas. Esto se logra con la aplicación de criterios técnicos y análisis en conjunto con el personal que desempeña la reparación, permitiendo de esta manera hacer un análisis exhaustivo de piezas que pueden ser susceptibles de reparación; aquí deben ser aplicados con rigurosidad técnica los criterios de reparabilidad, sin omitir daños estructurales que estas piezas puedan llegar a presentar.

La reparabilidad como herramienta de competitividad en el taller

Formación, clave para la implementación de cualquier mejora. Buscar la rentabilidad de un negocio no significa negar la formación, calidad o seguridad del personal, es todo lo contrario; en el sector industrial los costos de las capacidades de producción están directamente relacionadas con los recursos humanos, por tanto, presentan una fuente potencial de ahorro si se gestionan de manera adecuada.

Establecer estándares objetivos, claros y sobre todo intuitivos para las personas, permiten involucrar a todo el personal administrativo y operativo para ser guiados con el enfoque global de la organización, impactando positivamente en la reducción de reprocesos y defectos a nivel del flujo de información y de la reparación en sí.

Técnicos de carrocería, un rol imprescindible en el centro especializado de colisión. Esta profesión tiene un alto grado de conocimiento y desarrollo de habilidades, muchas de ellas artesanales que deben ser potenciadas y luego bien valoradas, ya que la naturaleza de esta labor es devolver las condiciones a las piezas de carrocería luego de haber sufrido daños o afectaciones producto de una colisión. En momentos actuales donde el desabastecimiento de piezas e incremento de costos es una variable que impacta al taller y converge con un mercado que empieza a enfrentar una escasez de mano de obra especializada (específicamente en carrocería) dada la jubilación de técnicos especializados, otros próximos a hacerlo y otros tantos que abandonan el sector en busca de nuevas alternativas; ocasionando demanda de mano de obra con poca oferta; este fenómeno también lo atraviesa a escala mayor la industrial del transporte. Se observa que durante el 2021, se incrementó la presión sobre el sector de logística por la escasez de conductores de camiones en Canadá, Estados Unidos y otros países de la Unión Europa, situación que agravan aún más la coyuntura de suministros.

Una de las claves de éxito será tener la capacidad de mantener y retener al personal idóneo para darle continuidad a los procesos de reparación e incrementar la reparabilidad de piezas con la premisa de que la seguridad y la calidad deben ser lo primero.

También es posible explorar alternativas de colisión express y daños menores, que los centros especializados están en capacidad de atender sin sacrificar los niveles de producción habituales, esto claro, con la debida planeación y disponibilidad de recurso para hacerlo de una manera rápida y ágil, y que represente utilidades.

“Cambio de Chip” y mejora continua, un método probado. Cuando pensamos en mejora continua es imposible no citar a la marca Toyota, esto se debe a que después de la segunda guerra mundial, Toyota se enfrentó a grandes dificultades: hubo escasez y el sector automotriz, fue parte de un entorno altamente competitivo, hasta entonces dominado por los estadounidenses. Eiji Toyota y Taiichi Ohno, ambos ingenieros, se inspiraron en los enfoques innovadores del fundador de la marca Sakiuchi Toyota y su hijo Kiichiro Toyota, para desarrollar un sistema de producción altamente productivo que hoy es referente en la industria automotriz.

Este caso tiene como base fundamentos que darían para una serie de artículos completos, sin embargo, podemos referirnos a tres de los mas sobresalientes, para hacer el proceso mejor, más rápido y de manera más ágil a costos razonables:

1. Reducir y eliminar desperdicios a nivel de procesos y producción.

2. Concentración en satisfacer las necesidades del cliente.

3. Asegurar la calidad de vida empresarial y seguridad de los equipos de trabajo.

Cesvi Colombia se suma al cambio, y por ello viene trabajando con el apoyo de sus 9 compañías accionistas para dar reconocimiento a su red de centros especializados de colisión en base a los resultados de sus esfuerzos y profesionalismo. Para entregar este reconocimiento desplegó un renovado enfoque que inició en el 2020 y sus primeras fases marcharán hasta el 2025. Esta estrategia esta orientada principalmente a todos los talleres miembros de su red de proveedores, buscando acompañamiento y formación continua a nivel de gestión del negocio y habilidades en la reparación; a la vez que el proveedor obtiene el reconocimiento no sólo a nivel del sector asegurador, sino también a nivel de potenciales clientes particulares y corporativos pendientes por explorar.

Durante el 2020 y 2021 se realizaron acompañamientos virtuales y presenciales, con la premisa de un año en pandemia que supuso retos a un modelo diseñado de manera minuciosa y que fue adaptándose a las nuevas necesidades y desafíos de cada Centro Especializado de Colisión, lo que dio lugar a que en 2021 se consolidara el modelo con el nombre de Círculo Preferencial de Talleres que para el cierre del año 2021, terminó con 161 talleres miembros, que recibieron beneficios de acompañamiento por medio de consultorías y formación especializada, a la vez que se promovió el relacionamiento con los diferentes Stakeholders del proceso de colisión.

 

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